Una boda es una de las principales fechas en la vida de una persona, pues es un momento en el que hay un antes y después con un gran impacto emocional, pero también tiene repercusiones legales, económicas, y sociales, pues a partir de ese momento vivirás con otra persona, seguramente en una casa nueva y comenzarás a tener hábitos nuevos, fruto de esa nueva convivencia que ahora tendrás con tu pareja.

Al ser un festejo muy social, en el que celebrarás la ceremonia propia del enlace, ya sea ante una autoridad civil, como un concejal, o en un acto religioso, en una iglesia y con un sacerdote, seguida por un banquete, al que acudirás con tus mejores galas, y al que seguramente querrás que estén tus familiares, amigos e incluso compañeros de trabajo, tanto tuyos como de tu novio o novia, los preparativos se pueden volver complicados y llegar a ponerte de los nervios.

Entre todos estos planes, hay uno imprescindible, y son las propias invitaciones de boda. Al preparar la boda, lo típico es que quieras cuidar hasta el último detalle y que cada parte de ese día tan especial en tu vida sea especial y esté diseñado con esmero, estilo y originalidad.

Esta regla, lógicamente, también la querrás aplicar a las invitaciones propiamente dichas, y con razón, pues son la primera presentación en tu entorno social de tu casamiento, por escrito y con toda formalidad. La invitación le está diciendo varias cosas a quien la recibe: que tu noviazgo ha terminado formalmente y tu nuevo estado de casado o casada es cuestión de poco tiempo, y además, a esa persona a la que se la envías le transmites un mensaje de ser alguien que te importa, hasta el punto de ser un invitado a ese acontecimiento crucial en tu vida.

Las invitaciones de boda deben enviarse al menos con dos meses de antelación, para vuestros invitados se preparen con calma, elijan la ropa con la que quieren acudir, el regalo con el que te quieran obsequiar y reserven ese día en sus agendas y lo esperen con anhelo. Las invitaciones se suelen enviar por correo y siempre que podáis, deberíais entregarlas en mano, los dos juntos, sobre todo a los familiares inmediatos y amigos comunes, o cada uno a sus amistades y personas cercanas propias.

Para que triunfes desde el primer momento con ese anuncio escrito de tu boda, te comentamos ideas para hacer invitaciones de boda originales.

Que Necesitas

  • Cartulina
  • Lápiz
  • Regla
  • Cúter
  • Pegamento
  • Tijeras
  • Un CD
  • Hilo o cordel de bramante
  • Taladradora de oficina
  • Pintura de cera
  • Lápices de colores
  • Tubos de cristal
  • Tapones de corcho
  • Papel y cartulinas de textura especializadas
  • Un ordenador
  • Una impresora

 

Instrucciones

  1. De encargo. Lo más habitual es que las invitaciones las encarguéis en una imprenta o taller de artes gráficas, y te ofrecerán toda una panoplia de diseños, dibujos y caligrafías para que elijáis al gusto y compongáis el formato y la apariencia de vuestra invitación de boda. La otra opción es que las hagáis vosotros mismos de forma artesanal y personalizada, si os gustan los trabajos manuales o queréis ahorrar por ese flanco a la vez que creáis unas invitaciones absolutamente originales, pues ya no sólo elegís formato, caligrafía y diseños entre un catálogo preconfigurado, sino que les podéis dar varios toques completamente de vuestra autoría, sorprendentes y que no tendrán nada que ver con nada de carácter comercial.
  2. Hazlo tú mismo. El “hazlo tú mismo” o “do it yourself”(DIY) se ha puesto de moda desde hace un tiempo en el campo de las invitaciones de boda, pues en este sector, como en tantos otros, también hay modas y tendencias, que se comentan mucho en los medios de comunicación. Para ello puedes utilizar plantillas de diverso estilo para crearlas desde tu ordenador, personalizándolas con los datos de la convocatoria del enlace nupcial y los aspectos de diseño, o creándolas de forma artesanal desde cero, que es la forma de transmitir vuestra idea más personal de cómo va a ser vuestra boda.
  3. Con una plantilla. Una forma muy sencilla de crear una invitación de boda es usando una plantilla para crear uno o varios motivos de diseño y un papel especial. Toma un folio en blanco, dibuja en él una estrella, por ejemplo, o una flor, o una figura geométrica; en cualquier caso, dibuja el perfil de una figura, o dos iguales si quieres que la invitación tenga la forma de medio folio. Sobre un cartón duro o una tabla, recorta esa figura por dentro, creando un hueco con ese dibujo. Puedes recortarlo con un cúter o una tijeras. Después, pon ese folio con la figura recortada y lo colocas sobre otros folios, pero consigue que estos sean de colores, de papel arroz, papel kraft, cartulinas, etc. Sujeta la hoja de plantilla sobre cada folio con unos clips y pinta el hueco con pintura de cera o de lápiz de colores, rotulador, etc. Así tendrás todos los folios con ese motivo de dibujo trasladado a cada uno. Después, ponlos en tu impresora, y con un programa de texto o de dibujo, termina tu invitación, teniendo en cuenta el espacio que ocupa la figura recortada y pintada, tanto para escribir y dibujar alrededor de ella o dentro de ella. Una vez completado tu diseño, imprime las invitaciones y ensóbralas en unos sobres de tu gusto. En internet encontrarás muchos lugares con plantillas gratuitas, como este: freepik.es.
  4. En forma de sobre. Una idea atractiva es que presentéis vuestra invitación, diseñada en el ordenador con plantilla o no, con la caligrafía y estilo que os guste, dentro de un sobre que también prepararéis vosotros mismos y que también puede ser la propia invitación o añadirle un texto en el interior. Toma un folio de cartulina y lo pones sobre una superficie de trabajo, dura, de manera horizontal, y calculas que está dividido en cuatro columnas, de manera que dobles las dos de los extremos hacia dentro. Entonces, coge una regla y traza en cada una de ellas una línea diagonal esas partes más estrechas desde el punto de arriba a la izquierda hasta la esquina inferior derecha, en la columna derecha, y al revés en lo que sería la columna izquierda. Recorta y tira las partes que queden más hacia afuera. Ahora doblas ambas partes de los lados hacia dentro, superponiendo los extremos inferiores uno sobre otro y poniendo unas gotas de pegamento para que queden sujetas. Corta una tira de cartulina estrecha, para hacer un cinturón del sobre, pegando los extremos. Ponle este cinturón al sobre, procurando que quede tirante. Una variante es que en vez de cortar las partes más externas en diagonal, lo hagas en semicírculo, usando para ello un disco cd o similar.Ideas para hacer invitaciones de boda originales
  5. Multihojas. Otra idea sencilla es crear una invitación de hojas superpuestas. En este caso puedes hacerlo en forma cuadrada. Por un lado, toma un papel fibroso, parecido al vegetal, pero algo más grueso y con cierta transparencia, donde imprimirás un dibujo, como una flor o un trazado geométrico o una figura sencilla de un hombre y una mujer, aquí deja volar la imaginación, y al lado puedes escribir los nombres propios de los contrayentes. Su medida será la misma que la de la invitación propiamente dicha, y los dos cuadrados serán como medio centímetro menos de ancho que el cuadrado de cartulina que te servirá de fondo. Esta puede ser del color que prefieras. La invitación debes pegarla con cuidado sobre la cartulina cuadrada de fondo (una medida puede ser de 15 centímetros de lado). Ahora, toma la cubierta de papel de fibra y la superpones encima. Sujeta las tres hojas con firmeza y en la esquina superor izquierdo haz un pequeño agujero con un cúter o con una taladradora de oficina pequeña. Pasa un cabo de cordel, bramante o cordón fino, o dos, y haz un lazo al que le queden las puntas un poco largas.
  6. Mensaje en una botella. Puedes crear tu invitación impresa con el texto y los dibujos que prefieras o te inventes, en el ordenador, en un folio o medio, imprimiéndola en algún tipo de papel especial que encontrarás en las papelerías especializadas. Una vez que lo haya escrito, arruga cada invitación con las manos y luego vuelves a estirarla todo lo posible. O puedes buscar un papel de aspecto antiguo o amarillento, o que imite un pergamino. Después elige un tubo de vidrio estrecho, o una botellita cuadrada, transparentes, e introduce en el recipiente la invitación en papel, enrollada y con el texto en la parte interior. Cierra el tubo o botella con un corcho adecuado y átale un hilo de algodón, o una cuerda fina, alrededor de la zona del tapón. Con cartulina ondulada, o similar, forma un sobre adecuado a su tamaño, cosiendo los extremos con el mismo tipo de cordel que el utilizado para cerrar el tubo, metiendo antes el tubo y su mensaje.

Consejos

  • A la hora de hacer tus invitaciones, es evidente que pesará el número de personas invitadas, pues si constituyen un número elevado, os llevará mucho trabajo la realización de invitaciones de boda completamente artesanales, hechas a mano desde cero, y tal os sea más útil usar plantillas, o dedicaros sólo al sobre o envoltorio que las contenga y encargar la hoja con el texto de la invitación.
  • Además de usar el soporte del papel y el cartón, piensa en otras formas también muy originales, como puede ser la realización de un vídeo corto y enviarlo a los invitados por correo electrónico, o entregándolo en un pendrive, o en un dvd. O en lugar de un vídeo, una cinta de casete y una fotografía de vosotros juntos.
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