Una despedida de soltero o de soltera es una fiesta en la que se supone que el novio o la novia celebran sus últimas horas de soltería antes de darse el sí, quiero ante un juez, un alcalde o un sacerdote e iniciar una vida en común en la que ciertos “privilegios” y situaciones del tiempo de no tener compromiso amoroso desaparecerán para abordar una relación en la que siempre se conjugarán las voluntades de ambos, y ya no solo la propia.

Por eso las despedidas de la soltería se conciben como fiestas en las que estarán presentes las trangresiones, el humor, tal vez ciertos toques picantes o eróticos y en las que se espera que el o la protagonista haga un poco el ridículo.

Esto hace que a veces no sea tan sencillo sobrevivir a una despedida de soltero/a, en el sentido de que los presentes siempre van a tener en la cabeza, y sobre todo, por ser tan reciente, en la propia celebración de la boda, e incluso, ay, en los discursos de esta, algunas barrabasadas que el o la contrayente hayan cometido en tal fiesta.

Estos dos artículos seguro que también los encontrarás interesantes: Cómo Organizar una Despedida de Soltero y Cómo Organizar una Despedida de Soltera

Pero no sólo se trata de sobrevivir a una despedida en el sentido de olvidar el grado de ridículo que se pueda haber hecho, sino que también hay que sobrevivir al hecho de su organización. Si ya la propia boda es un quebradero de cabeza organizativo, añadir a este estrés la preparación de la despedida viene a recargar unos días ya de por sí ajetreados.

Cómo sobrevivir a una despedida de solteros gira en torno a que se organice sin muchas molestias ni para su protagonista ni para los amigos o amigas, tanto en lo que les pueda costar si la pagan a escote como en la fecha o lugar elegidos, o en su contenido; por otro lado, se trata de que se recuerde como un día extraordinariamente divertido y feliz, y no como algo bochornoso o aburrido o estresante.

A continuación te damos unas anotaciones para que tengas todos los elementos para que sepas cómo sobrevivir a una despedida.

La organización

Es muy corriente que la organización de una fiesta de despedida de soltero/a corra a cargo del padrino de boda o de la madrina, o de algún amigo/ muy cercanos a la novia o al novio. Para que quien organiza la despedida no se lo plantee como un reto al que querrá sobrevivir, y que ni siquiera tenga que hacerse una camiseta con la leyenda “Yo sobreviví a la despedida de soltero de Luisito”, es importante que lo acepte de buen grado y con entusiasmo, que realmente le guste preparar esa fiesta para su mejor amiga o amigo. Así, recordará la despedida de soltería como un día feliz porque lo pasó muy bien con el o la contrayente y el resto de invitados.

La fecha

Si la fecha de celebración de la fiesta de despedida se comunica a quienes se espera que acudan con poca antelación, estas personas también hablarán de sobrevivir a una despedida que les puso los nervios de punta, dado que tuvieron que estar los días previos yendo con prisas a todas partes.

Además de atender a sus quehaceres cotidianos, trabajos y demás, estarán de un lado a otro corriendo para comprarse ropa que vestir en la fiesta, o para el regalo al novio o novia, cambiando sus agendas y compromisos previos, porque además tienen también que asistir a la boda, comenzando a enfadarse y culminando este enfado en la misma despedida, con resultados seguramente catastróficos.

Es mejor programar las cosas con comodidad, con un par de meses de antelación por ejemplo, hablando con todas las personas que acudirán para encajar la fecha que le viene mejor a la mayoría de compañeros de esa última noche de soltería y logrando que la fecha no sea algo a lo que también se sobrevivió, palabra más adecuada para un terremoto o un desastre natural que para una ocasión de festejo.

Los protagonistas

Los protagonistas de las fiestas de despedida de soltero o soltera no son los organizadores, ni los invitados: son la novia o el novio. La despedida tiene el objeto de que quien se va a casar disfrute de una fiesta y una celebración que ya no será exactamente igual cuando esté casado o casada, con nuevas responsabilidades y actividades.

Esto quiere decir que si eres quien va a organizar la despedida de soltero o soltera, busques las actividades, las diversiones e incluso lo que se va a comer o beber en función de los gustos de quien ha tomado la decisión de casarse a partir de ese estado de “enfermedad mental transitoria” que es el amor, dicho con humor.

Si se va a comer o a cenar, si la fiesta es de una tarde o una noche, y más si la despedida puede alargarse a un fin de semana, por ejemplo, es importante que todo el mundo sobreviva a la despedida en el sentido más literal de la palabra. Es decir, que nadie coma por error algo a lo que sea intolerante o alérgico. Sobrevivir a una despedida en urgencias no es como para recordar, y lo malo es que no se olvida fácilmente.

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Alcohol y espectáculos

En cuanto al alcohol, hay que reconocer que a estas fiestas la gente va con la idea de soltarse el pelo y perder el freno sin contemplaciones. Esto se traduce en consumos de alcohol por encima de las posibilidades de aguante físico de unas y de otros. Si eres el organizador, no estaría de más echar un ojo para que en los momentos más inoportunos no aparezca ningún móvil con cámara que inmortalice semejante momento de “tierra, trágame”. E incluso, ya puestos en plan gran amigo o en modo nórdico, se moderado/a a la hora de beber alcohol… por si hay que transportar a alguien a su casa. En su defecto, entrega a cada persona una pulsera donde puedan escribir su dirección, ¡antes de que empiece la fiesta! Esto ya será suficiente motivo de chanza y diversión por sí mismo.

Piensa en las actividades, juegos y espectáculos que formarán parte de la despedida, para que sean totalmente del agrado de quien se case. Es muy típico contratar a una estríper o a un boy para que haga un estriptís o algún juego más o menos picante con el o la protagonista. Pero cerciórate si ese es el espectáculo que realmente le satisfará en su despedida o le avergonzará. Es mejor que conozcas bien los gustos de la novia o novio y que no se agüe la fiesta y todo acabe como el rosario de la aurora, ya sea por vergúenza, por sobrepasarse con la o el bailarín o por lo que hagan unas u otros participantes en esas circunstancias, que para rematar será muy fácil que alguien guarde en sus móviles para la posteridad.

De la misma manera, el lugar de celebración debería ser algo confortable y agradable para quien pierde la soltería y lo celebra con esa fiesta. Si es una persona que le gustan las discotecas, no será buena idea que sobreviva a su despedida con la idea de que la celebró en un zulo donde no cabía un alfiler.

La decoración, los regalos, los disfraces o trajes o la música son algo que si no se planean con cuidado pueden hacer que la despedida de soltero sea más un infierno al que se sobrevivió que una fiesta memorable durante años. Algún regalo o detalle, como la famosa diadema de penes para la cabeza, tal vez no sea la mejor idea para esa novia seria, y menos si es luminoso o fosforescente. ¡O a lo mejor, sí, porque desea desmelenarse! Pero siempre será más prudente informarse previamente.

El coste

Los gastos de la despedida se pueden repartir entre todos, algo muy habitual. Pero evita otro motivo de conflicto que arruinarían la despedida de soltero o soltera por medio de no adelantar el dinero de alguien que avisa que irá a la fiesta y en ella te lo abona. Si posteriormente no pudiese acudir, aunque se hubiese comprometido, o va y te indica que te entregará el dinero al día siguiente, tendrás a buen seguro otro motivo para decir que sobreviviste a una despedida, pero malamente.

Lo mejor es acordar entre todos los invitados el presupuesto que se puede manejar, y así organizar una despedida a la que no haya que sobrevivir, sino contar lo mucho que, la persona contrayente y todos los demás, disfrutasteis.

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